Muchos jugadores cometen el error de pensar que un bono es dinero en efectivo depositado directamente en su saldo. En realidad, los bonos son créditos de juego adicionales que el casino otorga bajo condiciones específicas. Estos fondos se almacenan en un "Saldo de Bono" separado del "Saldo de Efectivo".
La diferencia fundamental radica en la disponibilidad: mientras que el saldo de efectivo se puede retirar en cualquier momento, el saldo de bono debe "convertirse" en efectivo mediante el cumplimiento de reglas preestablecidas. Generalmente, el sistema utiliza primero los fondos reales y, una vez agotados, comienza a consumir el saldo de bono, aunque esto puede variar según la oferta seleccionada.